
- Profesor: GABRIELA LOURDES VELEZ BERMELLO
- Profesor: RICARDO JAVIER BARREIRO MORAN
En el contexto de la digitalización, la ética y la legislación desempeñan un papel
fundamental para garantizar una comunicación responsable, inclusiva y legalmente sólida.
Este módulo explora los principios éticos y marcos legislativos nacionales e internacionales
que regulan la comunicación digital, así como los retos emergentes relacionados con la
inteligencia artificial (IA) y la protección de datos. La creciente interconexión global y la
velocidad del intercambio de información han transformado las prácticas de comunicación,
pero también los riesgos asociados, como la desinformación, la manipulación de datos y las
violaciones a la privacidad.
El intercambio de información entre personas tiene sus raíces en la psicología, que nos
ayuda a entender cómo se forman y desarrollan las relaciones humanas. Este entendimiento
es esencial para garantizar que los procesos de comunicación no solo sean efectivos, sino
también éticos y respetuosos. La psicología ofrece perspectivas cruciales para comprender
los sesgos cognitivos, como la predisposición a la confirmación y el impacto emocional de
los mensajes en línea (Kahneman, 2011). Estas herramientas son esenciales para analizar
cómo las personas perciben, interpretan y responden a los mensajes en entornos digitales,
donde la interacción mediada por tecnología puede distorsionar las dinámicas sociales
tradicionales (Bessi & Ferrara, 2016).
En este panorama, la inteligencia artificial añade una nueva dimensión, exigiendo un
enfoque aún más riguroso hacia la ética y la legislación. La implementación de tecnologías
de IA, por un lado, transforma la forma en que se crean y distribuyen los contenidos, y por
otro, plantea preguntas críticas sobre transparencia, responsabilidad y control humano
(Floridi et al., 2018). La gobernanza ética de la IA es particularmente relevante en escenarios
de comunicación digital, donde algoritmos sofisticados pueden influir en la opinión pública
a través de la personalización de contenidos y la moderación automatizada (Zuboff, 2019).
Establecer reglas claras para el uso de la IA regula el comportamiento, al tiempo que
fomenta un uso responsable e innovador, garantizando transparencia, equidad y respeto
hacia los derechos fundamentales como la privacidad y el acceso equitativo a la información
(Jobin et al., 2019).
Además, la legislación no debe limitarse a ser un mecanismo punitivo. Por el contrario, debe
actuar como un soporte para expandir y fortalecer las estructuras que regula. Una
legislación bien diseñada previene abusos, y, también promueve el desarrollo ético y
sostenible de la comunicación digital, estableciendo un marco que permite la innovación
mientras protege los derechos fundamentales (Balkin, 2018). Este equilibrio entre
regulación y apoyo es clave para construir un entorno digital más humano y justo. Por
ejemplo, la legislación como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) en
Europa ha demostrado cómo un enfoque normativo puede equilibrar la protección de los
datos personales y la innovación tecnológica (Voigt & Von dem Bussche, 2017). En el ámbito
internacional, se requiere una cooperación más estrecha para abordar los desafíos
transfronterizos, especialmente en cuestiones como la regulación de las grandes
plataformas tecnológicas, la Inteligencia Artificial (IA) y la lucha contra la desinformación
global.
fundamental para garantizar una comunicación responsable, inclusiva y legalmente sólida.
Este módulo explora los principios éticos y marcos legislativos nacionales e internacionales
que regulan la comunicación digital, así como los retos emergentes relacionados con la
inteligencia artificial (IA) y la protección de datos. La creciente interconexión global y la
velocidad del intercambio de información han transformado las prácticas de comunicación,
pero también los riesgos asociados, como la desinformación, la manipulación de datos y las
violaciones a la privacidad.
El intercambio de información entre personas tiene sus raíces en la psicología, que nos
ayuda a entender cómo se forman y desarrollan las relaciones humanas. Este entendimiento
es esencial para garantizar que los procesos de comunicación no solo sean efectivos, sino
también éticos y respetuosos. La psicología ofrece perspectivas cruciales para comprender
los sesgos cognitivos, como la predisposición a la confirmación y el impacto emocional de
los mensajes en línea (Kahneman, 2011). Estas herramientas son esenciales para analizar
cómo las personas perciben, interpretan y responden a los mensajes en entornos digitales,
donde la interacción mediada por tecnología puede distorsionar las dinámicas sociales
tradicionales (Bessi & Ferrara, 2016).
En este panorama, la inteligencia artificial añade una nueva dimensión, exigiendo un
enfoque aún más riguroso hacia la ética y la legislación. La implementación de tecnologías
de IA, por un lado, transforma la forma en que se crean y distribuyen los contenidos, y por
otro, plantea preguntas críticas sobre transparencia, responsabilidad y control humano
(Floridi et al., 2018). La gobernanza ética de la IA es particularmente relevante en escenarios
de comunicación digital, donde algoritmos sofisticados pueden influir en la opinión pública
a través de la personalización de contenidos y la moderación automatizada (Zuboff, 2019).
Establecer reglas claras para el uso de la IA regula el comportamiento, al tiempo que
fomenta un uso responsable e innovador, garantizando transparencia, equidad y respeto
hacia los derechos fundamentales como la privacidad y el acceso equitativo a la información
(Jobin et al., 2019).
Además, la legislación no debe limitarse a ser un mecanismo punitivo. Por el contrario, debe
actuar como un soporte para expandir y fortalecer las estructuras que regula. Una
legislación bien diseñada previene abusos, y, también promueve el desarrollo ético y
sostenible de la comunicación digital, estableciendo un marco que permite la innovación
mientras protege los derechos fundamentales (Balkin, 2018). Este equilibrio entre
regulación y apoyo es clave para construir un entorno digital más humano y justo. Por
ejemplo, la legislación como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) en
Europa ha demostrado cómo un enfoque normativo puede equilibrar la protección de los
datos personales y la innovación tecnológica (Voigt & Von dem Bussche, 2017). En el ámbito
internacional, se requiere una cooperación más estrecha para abordar los desafíos
transfronterizos, especialmente en cuestiones como la regulación de las grandes
plataformas tecnológicas, la Inteligencia Artificial (IA) y la lucha contra la desinformación
global.
En suma, este módulo busca proporcionar una base teórica sobre los principios éticos y
legislativos, pero también fomentar una reflexión crítica sobre cómo estos marcos pueden
adaptarse a un mundo digital en constante evolución. Al integrar perspectivas de la
psicología, la tecnología y la legislación, este enfoque interdisciplinario ofrece herramientas
para enfrentar los desafíos actuales y futuros en la comunicación digital
legislativos, pero también fomentar una reflexión crítica sobre cómo estos marcos pueden
adaptarse a un mundo digital en constante evolución. Al integrar perspectivas de la
psicología, la tecnología y la legislación, este enfoque interdisciplinario ofrece herramientas
para enfrentar los desafíos actuales y futuros en la comunicación digital
- Profesor: HERNAN ANTONIO YAGUANA ROMERO